¡Enganchados!

lunes, 8 de octubre de 2012

Antes de que salga el Sol (V.III)

Capítulo 5.3

Se había descontrolado demasiado y el estado Frehor(muerte,asesinato) se había apoderado de él como un veneno letal. Hacía ya años que no le había ocurrido, pero no había podido evitar que su instinto asesino apareciera de la nada. ¿Y qué había sido lo peor? Que los ojos del cielo de aquella mujer y la sensación que desprendía de fuego ardiente habían hecho que sus impulsos más primitivos salieran a la luz y la hubiera querido atar a la cama para hacerla suya una y otra vez hasta llevarla al éxtasis más extremo y hacerle perder el conocimiento. Sin embargo, algo dentro de él le había parado los pies. Las palabras de Chad habían aflorado en su cabeza y le habían hecho recordar que no debía seguir. Además, cuando ella le había formulado aquella pregunta, había recordado al instante a la pelirroja a la que le había arrancado el corazón hacía apenas unos minutos…

Se metió en el baño para darse una ducha de agua fría. Ahora, lo que más necesitaba era algo que le hiciera volver al mundo real y pensar con claridad. Miró el reloj digital que había encima de una de las mesillas. Las cinco de la mañana. Lo mejor habría sido acostarse para olvidarse de todo, pero supo que el sueño no le acompañaría aquella noche.

Después de secarse y vestirse con unos vaqueros rasgados y una camiseta negra de seda, se encaminó escaleras abajo hacia la biblioteca. Siempre que había querido relajarse le había gustado leer algo cerca de la chimenea sin que hubiera ruido alguno. Llegó al poco tiempo, pero descubrió, con pesar, que ya había alguien dentro.

-          Duncan- La voz de Igor resonó en toda la sala.

-          ¿Qué haces aquí? Tú no sueles rondar estos lugares.

-          Lo sé, pero me apetecía cambiar de rutina así que decidí entrar en este sitio. No es de mi agrado que digamos, pero supongo que no todo tiene que ser siempre perfecto.

-          Si no te gusta, ¿por qué no te largas?

-          ¡Oh! Tampoco tienes que ser así conmigo Könungr.

Duncan lo acuchilló con la mirada. Igor siempre había tenido el mal gusto de llamarle "rey", aunque él sabía perfectamente que nunca le habían gustado aquellas cosas. Él había sido siempre el tipo de persona que había querido hacerse con el mando del poder y la aparición de Ivett no le había hecho ni un ápice de gracia. Incluso él había tenido que enfrentarlo para que no la matara en aquel momento.

-          ¿Qué es lo que quieres?

Conocía a Igor bastante tiempo, así que sabía que no estaba allí por simple placer. Este sonrió cínicamente y se levantó del sillón en el que estaba sentado.

-          Eres más astuto de lo que pensaba- Su voz mostraba un cierto tono burlón- Siempre supe que tú eras el más cualificado para asumir el mando… Después que yo claro está.

-          Igor si has venido hasta aquí para discutir, puedes marcharte en este instante.

Entonces fue cuando los ojos ambarinos de Igor se oscurecieron hasta tornarse de un oro negruzco. Lo miró con todo el odio que había recorrido sus venas desde que se decidió que él sería el jefe del clan. Sin embargo, jamás le cedería su puesto a aquella escoria. Era el tipo de persona que nunca lograría la armonía necesaria para la existencia de su raza.

-          Que sepas que no te considero mi superior. Que la Diosa te haya elegido a ti como líder no quiere decir que yo lo haya aceptado. Algún día se demostrará que todo fue un error y que yo habría sido el más indicado para el puesto.

Una sonrisa provocativa se dibujó en el rostro de Duncan.

-          ¿Quieres volver a enfrentarte a mí?- Sabía que él no sería capaz ni de tocarle un dedo- No quiero volver a dejarte en el estado en el que acabaste.

-          No todo es cuestión de fuerza- dijo mientras lo fulminaba con la mirada.

-          Lo sé, pero en este caso tú eres el perdedor. Así que, si me permites, me retiro a mi habitación.

Mientras le daba la espalda y salía de la sala, Duncan notó como los ojos encolerizados de Igor le mandaban invisibles puñaladas a su espalda. Él jamás logrará ser líder. Se dijo a sí mismo mientras subía los escalones de la mansión para encerrarse en su cuarto y quedarse profundamente dormido al fin.




1 comentario:

  1. Hola! Soy Lucille Comolli, compañera de El Club De Las Escritoras.
    Te he dejado un premio en mi blog, solo tenes que entrar al link del post que hice en mi blog sobre ellos: http://lucille-comolli.blogspot.com.ar/2012/10/1-premio-del-blog.html. Después podés dejarme un comentario con tu link para ver si seguís el premio.

    Besos

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