¡Enganchados!

viernes, 9 de marzo de 2012

.Historias de mi Vida 2.

Historias de mi Infancia


     Cuando mi madre trabajaba y daba clases en un colegio de La Manga donde iban mis dos hermanos mayores, yo, como soy la pequeña, debía quedarme en la Islas Menores en casa de mi abuela, que me cuidaba  hasta que mi madre volviera y pudiera encargarse de mí. Ella se pasaba en grande conmigo y siempre jugábamos juntas a cualquier cosa. 

     Todos los días, con las sobras de la comida que le quedaban, las lanzaba a la calle donde un montón de gatos acudían al lugar hambrientos. De entre todos, había uno negro como el carbón, grande, gordo y hermoso. A mi abuela se le ocurrió montarme encima, pero teniendo cuidado de que el animal no me arañara o hiciera nada. Yo, feliz y entusiasmada, me acomodé y me agarré a las orejas del pobre gato. Y...

     Ya os podéis imaginar cual fue la risa de mi abuela cuando el felino comenzó a caminar y a pasearme por toda la calle de un lugar a otro.





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