¡Enganchados!

domingo, 16 de enero de 2011

.Lisa di Boire.

Esta historia está hecha según la encuesta en la que habéis votado. Como amor y triste estaban empatados, he contado cuales son inferiores y triste ha ganado. Espero que les guste.

Pocas son las noches que duermo. Escasos los sueños que tengo. Y cada vez que tengo uno es una pesadilla. Su fantasma me persigue a todos lados y mi cuerpo nunca descansa. Lamento terriblemente el día que maté a Lisa di Boire. Su espléndido cabello y su reluciente sonrisa hacían que pareciera un ángel, pero... 
Yo fui el demonio que la hizo sufrir, el malévolo que la hizo correr... Yo fui el que le metió el miedo en el cuerpo. Aquella noche el cielo estaba teñido de sangre y la luna había caído. El sacrificio y el dolor me desgarraban el corazón. No había ni placer, ni tranquilidad, ni descanso. Solo celos, desdicha y rencor. El pecho lleno de un líquido que nunca conseguiré borra de mi mente y su rostro mirándome con real desprecio. ¿Mi respuesta a eso? Una sonrisa triste y apagada. Algo que me hizo sostenerme en pie en esos momentos y ahora.

Antes un joven loco y desvariado. Ahora, un viejo solo y destruido. Mente solitaria. Marchitada como las rosas de hace cincuenta años. Las que... supuestamente yo debería haberte dado. 
En este entonces, mi alma vaga anhelando el último hilo de vida que me queda y hasta el final de esta, retorciéndome en la angustia de la desesperación.



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