¡Enganchados!

viernes, 10 de diciembre de 2010

.La Princesa del Fuego 1.

Prólogo




Vulcanus es el reino del magma, del calor, es el reino del fuego. Los reyes son Estrella y Meteoro, gobernantes de todo Vulcanus.


A pesar de que la reina era estéril, el Dios del Fuego (Hefesto) les bendeció con una adorable y resplandeciente hija, Sol. Sol era extrovertida y alegre. Según los rumores, era la propia hija de Hefesto y, por lo tanto, debía tener los mismos poderes, inteligencia y fuerza que él. Estrella y Meteoro estuvieron toda su vida agradecidos por el milagro que Dios les había otorgado y cuidaron de la pequeña con mucho amor y cariño.


Desde un principio, las manifestaciones de los poderes de Sol demostraban su habilidad y destreza para controlar todo lo relativo con las cosas calientes. Pero un día, la niña desapareció. Sus padres mandaron a todo el mundo que la buscara, pero no la encontraron. El Dios del Fuego, enfadado, dio a saber que si no aparecía ese mismo día destruiría el reino y no dejaría vida alguna. Estrella y Meteoro desesperados, comenzaron a llorar pensando que todo había acabado. De repente, uno de los guardianes vino corriendo anunciando que la pequeña había aparecido. Ellos se levantaron corriendo y fueron a su regreso. La abrazaron con fuerza y le dieron muchos besos. Estaban muy felices de que hubiera regresado, pero... notaron algo raro. Al separarse de ella, observaron que su dulce sonrisa había desaparecido y que sus ojos se habían vuelto del color del hielo. Comenzaron a preguntarle donde había estado y que le había pasado, pero Sol no volvió a hablar a partir de entonces.





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